|
(La hermenéutica bíblica se ocupa de las cuestiones de una interpretación adecuada de los textos bíblicos)
Con profunda gratitud por nuestros 24 años en Arequipa, Perú, desde abril del 1996 hasta agosto del 2020, marcados por la gran realidad de:
Conocerás entonces que yo soy Jehová y que no se avergonzarán los que esperan en mí.
Isaías 49,23
El contenido de los siguientes documentos se basa en gran medida en observaciones y experiencias en el Perú.
Expreso un agradecimiento especial a aquellos hermanos peruanos que a principios de 2003 me brindaron su confianza y me desafiaron, de manera alentadora, a enseñar en el instituto bíblico local de Arequipa.
Documentos para descargar
Pensamientos* para una mayor y, ojalá, compartida reflexión
|
* Completamente en el espíritu del término hebreo הִרְהוּרֵי לֵב 'Hirhurei Lev'. Esta expresión se refiere a los 'pensamientos del corazón',
es decir, pensamientos internos, ideas, dudas, cavilaciones o meditaciones que ocupan el alma de una persona, a menudo antes de ser pronunciados en voz alta.
Etimológicamente, הִרְהוּרֵי proviene del sustantivo masculino singular הִרְהוּר 'Hirhur': esta palabra, a su vez, deriva
de la raíz de cuatro letras ה־ר־ה־ר (una reduplicación), la cual probablemente proviene de la raíz bíblica הָרָה,
que significa embarazo y comienzo de la vida (por ejemplo, en Génesis 4:1). Al igual que el embarazo, el pensamiento es un proceso
en la conciencia humana. Se forma y se desarrolla antes de ser expresado o materializado. La conexión
con לֵב 'Lev', el 'corazón', se debe a que en el hebreo antiguo el corazón no solo
se entendía como el órgano de las emociones (como hoy en día), sino como el centro del pensamiento, la razón y la conciencia.
En el texto bíblico se utiliza, por ejemplo, 'sabio de corazón' o 'dije en mi corazón' (en el sentido de 'pensé'). Por lo tanto, la unión
de la palabra 'pensamientos' con la palabra 'corazón' representa las reflexiones más profundas, aquellas que brotan del núcleo de la conciencia y la personalidad del ser humano.
En una vida con Dios por medio de Jesús el Mesias, sin duda también se trata de meditar profundamente en Su Palabra y escuchar Su voz.
Esto incluye reflexionar sobre los impulsos que surgen del intercambio entre hermanos o de buenas lecturas.
Ambas cosas deberían estar vinculadas lo más estrechamente posible con una observación y percepción atenta y una consciente de mi entorno y de mis prógimos.
Por mi parte, considero que 'Hirhurei Lev' es una descripción muy acertada para los contenidos que comparto aquí.
|